¿Qué es definible como popular? ¿Son aquellos fragmentos de la cultura que permanecen perennes al cambio generacional, retazos intocables de los que somos en esencia? Ni cagando: lo popular suelen ser lugares, objetos o personas que fueron adoptados por un segmento nicho, y que por imitación son apreciados por una masa culturalmente instruida. Lo popular, a menudo, es un ejercicio de marketing iniciado por un grupo nicho y expandido hacia sus seguidores, un grupo target especializado. Y que mejor ejemplo que el de la Piojera.
Entre las millones de aplicaciones de Facebook, una que me llamó la atención es la “Experiencia del Maxo Shileno”. Cito:
“Es de maricón que hace gárgaras con semen salir con amigos a comer sushi!! El verdadero macho chileno rompe hímenes se va a La Piojera y se come un Costillar con puré picante acompañado de sopaipillas con pebre cuchareado”.
¿Y quien dice esto? ¿Quién fue el Macho Chileno… perdón, Maxo Shileno que bajó de los cielos y designó esta tierra prometida donde los hombres son hombres, las mujeres son mujeres y los niños son niños[2]? Anda a cagar: hace 20 años nadie metía un pie ahí, hasta que llegaron los del Red Set (Álvaro Henriquez es mi principal sospechoso) y le otorgaron la calidad de popular. Desde entonces, el publico mayoritario son universitarios my alejados de lo que nos imaginamos por gentes del sector popular.
He aquí una realidad hermosa y desconocida: la Piojera es una hueá entera cara. El shop, la última vez que vi, salía $1.600. La comida pasa piola, pero nadie va para eso. Argumentarán algunos que la gracia de la Piojera es convivir con la fauna etílica, baluartes de este monumento. Lo cual es una cerda mentira. Salvo los más valientes o los más ebrios (categorías que no son mutuamente exclusivas), el asistente va a interactuar con otros de su mismo tipo: más universitarios y adultos jóvenes engrupidos con la idea de que están absorbiendo memoria histórica; ese concepto tan mercadotécnico como lo es el ambiente.
¿Y saben cual es la mejor parte? Al consumir un pedazo de cultura shilena, le estás robando su espacio a la gente que siempre estuvo allí. Entre más aumenta el segmento universitario, mayor nivel socioeconómico entra en juego; y entocnes por qué no subir los precios a estos pendejos que hacen como que son pobres pero en realidad no les falta. Así, los viejos chichas originarios ya no pueden permitirse el beber allí, porque todo está más caro.
Hagan un favor a su vecino y no hinchen las pelotas con la Piojera. Ir no te hace más chileno ni más macho. Lo único que se gana es entrar a ser parte de un sector de mercado especializado, listo para que le vendan cualquier atracción nueva a la que le encuentren memoria de país.
[1] O sea… ¿Qué clase de picada tiene su propia página web? Aprovecho también para aclarar que la foto la encontré en el Flickr de alguien que no me acuerdo y la encontré muy buena, y si se aparece a tomar el crédito me parece muy bien.
[2] A diferencia de Internet, donde los hombres son hombres, las mujeres son hombres y los niños son tiras de la Brisexme.

Cacho que la gente que va a la piojera se está perdiendo las medias picadas, al frente y al ladito están unos cafes con piernas de puta muerte,baratitos, de las chiquillas ni le digo porque no las ví y hay cuartos sub-arredandos a inmigrantes por si queire abaratar costos, si quieren ver lo popular vayan mejor a tomarse su caña a gran avenida onda paradero 41,allí está la cultura pop…
Internet: los hombres son mujeres, las mujeres son gay, y los niños si son de la BRISEXME…
la pura verdad padrecito.
Cierto Cierto.
Cuando me titulé, viajé a la piojera por invitación y no encontré a la fauna popular. Y me tuve que meter las ganas de tomar por alguna parte porque el presupuesto no me acompañaba.
Al lado de la casa de mi madre en Recoleta está el quitapena, que aún mantiene su forma. Y existen varios patrimonios del webeo popular aún ocultos, y que difícilmente podría ser contaminados por la pose pop de los abajistas.
Hay que tener cuidado con el vicio de la gentrificación tb.
Abrazos.
Uff… con la gentrificación estamos cagados, porque cualquier picada que se mencione (¡incluso en esta conversación!) puede correrse de boca a boca, aumentando la gente y repitiendo el ciclo de la Piojera. Es la maldición de la ciudad como objeto de consumo: todos tenemos que encontrar esos sitios especiales que nos den legitimidad en cuanto a sujetos conocedores de la urbe. Lo que sí podría recomendar es mandar a la mierda la búsqueda por lo popular, y que sí está barato, vayamos.
Por mi parte: he ido repoco, pero recomendaría el D’Jango (logo: “chancho y chicha”) que queda en Alonso Ovalle (cerca de San Diego). Todavia se puede tomar su chichón a quina. Al menso eso espero.
A mí lo que me indigna de lugares así es la pretensión de algunos floklóricos que andan por ahí de suponer que la verdad de “lo que somos” se encuentra ahí y solamente ahí (o para el caso en Los Canallas, el Django, el Hoyo, etc.) .
Como si al comerme un hot dog en el Dominó del Alto Las Condes estuviera viviendo en una fantasía irreal, pero al entrar a La Piojera (a la que nunca he ido, ni tampoco iré) me adentrara al mundo de lo real y lo auténtico.
Esencialismo patriotero digno de tarados.
Puta y los weones se creen machitos por ir a tomarse un terremoto???!! super de machos la weá… ni un brillo la cuestion, caro y malo ma encima, jura que tan tomando terremoto, cuando en verdad se estan tomando medio litro de saborizante/endulzante y el otro medio litro en jugo flaite!!! PFFFF
tss aonde yo trabaje en la piojera y no se le echa ni endulzante ni saborizante es pipeño helado y fernet… y los productos son todos buenos.
[...] 8. La Piojera septiembre, 2009 6 comentários 3 [...]
Es verdad que tiene olor a meao???